El Consejo Asesor de Salud Mental de Aragón, órgano colegiado de asesoramiento en materia de Salud Mental adscrito al Departamento de Sanidad, ha tenido este martes, 12 de marzo, su primera reunión de esta legislatura, tras la modificación de su composición con la que se ha querido dar un papel más relevante a usuarios y familiares, profesionales, entidades que prestan servicios en salud mental y sociedades científicas. En este primer encuentro, ha participado el Fórum de Entidades Aragonesas de Salud Mental.
El consejero de Sanidad, Sebastián Celaya, ha presidido la reunión del Consejo Asesor de Salud Mental de Aragón, en la que se ha informado de las líneas estratégicas que regirán el Plan de Salud Mental para los próximos cinco años. Este nuevo Plan, que esperan que esté listo a finales de 2016, apostará por reforzar las unidades de salud mental infanto-juvenil, completar la red de servicios y primar la reinserción y rehabilitación de los pacientes con enfermedad mental grave
De este modo, se informó que el objetivo de la Comunidad es “conseguir evitar la estigmatización de estos pacientes y la no reclusión en unidades de larga estancia, siempre que su estado lo permita. La base del modelo es la organización de la asistencia a partir de Procesos de Rehabilitación, que incluyan el itinerario que ha de seguir cada usuario”.
El Plan creará además una red asistencial de adicciones para tratar problemas como el alcoholismo o las drogas "porque hay zonas de la Comunidad que están muy abandonadas", y se potenciarán las unidades de salud mental de los barrios, fomentando así la cercanía. "Hay sectores, como el del Clínico, en que hay muchas necesidades", ha asegurado Celaya.
Otras medidas serán el aumento de camas de agudos, en el caso del Miguel Servet se pasará de 19 a 30; y la mejora del apoyo a las familias. Asimismo, se remodelarán las unidades de salud mental, de modo que tengan más coordinación con Atención Primaria y que primen el abordaje de programas comunitarios.
En cuanto a los recursos para la población infantil y juvenil, se valorará también el refuerzo de las unidades infantojuveniles, además de la creación de centros de día que permitan el tratamiento ambulatorio. De mismo modo, se abordará la posibilidad crear miniresidencias para tratamientos que precisen el alojamiento temporal de los menores, u otros recursos que puedan combinar el aspecto terapéutico con el residencia
Entre un 10 y un 20% de la población aragonesa tiene problemas de salud mental.







