El Observatorio de Medios y Salud Mental ha presentado este martes, 10 de mayo, ‘Mitos y estereotipos sobre salud mental’ y ‘Salud mental y violencia’, sus primeros informes que analizan cómo han tratado los medios de prensa las cuestiones relacionadas con salud mental durante 2014 y 2015.

Esta asociación, dedicada a luchar contra el estigma en salud mental, y el Grupo de Periodistas Ramon Barnils, han presentado el resultado del Observatorio de Medios y Salud Mental en la prensa catalana.

Hace pocos meses, el Grupo de Periodistas Ramon Barnils y Obertament impulsaron el primer Observatorio de Medios y Salud Mental, fruto de un acuerdo entre las dos entidades.

El proyecto ha analizado exhaustivamente más de 2.000 noticias de cinco de los principales diarios de Cataluña: El País, La Vanguardia, El Periódico, El Punt Avui y ARA y los resultados de este estudio han permitido cuantificar, por primera vez, un índice de estigma sobre cómo y en qué casos los medios han transmitido estigma hacia la salud mental.

Los anuarios han permitido cuantificar un índice de estigma sobre cómo y en qué casos los medios han transmitido estigma hacia la salud mental. En las informaciones publicadas en la prensa del país durante estos dos años se ha detectado que alrededor del 50% de los casos, la salud mental está tratada de manera estigmatizante. El estigma aparece sobre todo cuando se habla de salud mental como tema secundario y se evidencia en el uso inadecuado del lenguaje y en la asociación de salud mental con violencia.

Cuando la salud mental aparece de forma indirecta a menudo se recurre a trastornos de salud mental para explicar hechos violentos difíciles de entender. Con esta práctica se contribuye a convertir la salud mental en un cajón de sastre donde va a parar cualquier comportamiento inaceptable o todo aquello que nos es muy difícil de comprender en términos éticos, morales o hasta ideológicos.

Una reflexión importante que se desprende de los estudios es que cuando la salud mental es el tema principal de la noticia, el tratamiento es cuidadoso en la gran mayoría de los casos.

Durante el año 2014, más de la mitad de las noticias que hacían referencia a la salud mental transmitían estigmas, siendo la sección de Cultura la sorpresa negativa.

La sección de Cultura fue el apartado de los diarios que más utilizó un lenguaje estigmatizante, apareciendo juegos de palabras, metáforas u otros recursos sobre terminología psiquiátrica que el periodista hizo servir para adjetivar situaciones de caos, desorganización, extravagancia, impredictibilidad, desconfianza u otras atribuciones negativas.

Hay que destacar también que, especialmente en las secciones de Cultura, Opinión e Internacional, se han usado palabras como psicosis o esquizofrenia con un uso metafórico y muchas veces con un componente peyorativo importante. Estas tres secciones son, de hecho, las que más abusan de este uso incorrecto del lenguaje.

Por otro lado, en 2014 las imágenes que acompañaban a la información escrita de los medios han sido valoradas como el segundo elemento que transmitió más estigma en los medios catalanes, ya que un número considerable ha presentado personas con problemas de salud mental en situaciones desesperadas, en imágenes oscurecidas, en túneles o en un rincón.

En cambio, las Contraportadas y el apartado de Sociedad son las secciones que han ofrecido una visión más positiva sobre la salud mental. Eso se debe al hecho que han sido los apartados que han tratado en más ocasiones a la salud mental como foco de la noticia y han tenido más tendencia a aportar una visión cuidadosa y sensible del tema. 

En el  año 2015, ha sido la Sección de Internacional la que más ha transmitido el estigma, como consecuencia de los hechos violentos y criminales ocurridos durante el mismo que han conmocionado a la opinión pública.

Buscando una explicación a tanta violencia, los medios han caído en la mala praxis de relacionarla con problemas de salud mental de manera gratuita y estigmatizadora, a menudo por desconocimiento y/o falta de otros recursos.

En muchas ocasiones se ha definido a los autores de estos hechos como "enfermos mentales", se han utilizado palabras como "psicosis" o "esquizofrenia" para definir situaciones de caos, desconcierto y alarma social, o se han citado fuentes estigmatizantes sin contrastarlas con especialistas. 

La sección de Opinión también ha contribuido a transmitir el estigma en más de la mitad de artículos que han hecho referencia a la salud mental, sobre todo porque se han utilizado términos psiquiátricos de manera peyorativa. Ni siquiera un 1% de los artículos que ha mencionado la salud mental lo ha hecho con la voluntad de romper el estigma.

"La conclusión es que todavía no lo estamos haciendo bastante bien", según los promotores de la iniciativa.

La radio, la gran aliada de la salud mental

El informe 2015 incluye el análisis de 200 piezas audiovisuales en las que descubrimos un nuevo dato: la radio es el medio que concede una proporción más elevada de contenidos positivos.

No solamente porque lo tratan como tema principal en la mayoría de los casos (84%), sino porque los contenidos han sido valorados mayoritariamente como positivos, en parte también porque las fuentes han estado excelentemente contrastadas en el 77% de las piezas analizadas.

Por lo que respecta a la televisión, encontramos un preocupante 62% de contenido estigmatizante cuando la salud mental es tratada de forma indirecta. Este porcentaje proviene sobre todo del género de opinión (tertulias televisivas y declaraciones) mientras que por lo que respecta a las entrevistas la balanza cambia radicalmente y hablamos de un 67% de contenido positivo, reforzado por los testimonios en primera persona y la buena selección de fuentes especializadas.

CONCLUSIÓN

Estos resultados, surgidos del primer estudio de estas características en nuestro país, demuestran que los profesionales de la comunicación, aunque muestran preocupación por la salud mental y reconocen que es un tema muy importante, deben continuar tomando conciencia y sensibilidad al respecto. Los criterios que han contribuido más a transmitir el estigma han sido el mal uso de los términos que definen los trastornos mentales y la relación causal de los hechos violentos con salud mental. Este último, sin duda, ha dejado una huella que será muy difícil de borrar.

Es por eso, que debe trabajarse codo a codo con los medios de comunicación, buscando el compromiso y apelando a su responsabilidad, siendo ésta una de las líneas prioritarias para erradicar el estigma enraizado en nuestra sociedad. Este diagnóstico permite hacer autocrítica y construir una concepción de salud mental libre de todo estigma.